La sección técnica de la cooperativa comenzó su singladura en el año 2003, con la creación de la primera agrupación de producción integrada (API); siguiendo la línea de innovación y modernización empresarial que caracteriza el rumbo de gestión que lleva nuestra entidad.

En la campaña siguiente se creó la segunda agrupación de producción integrada, la cual dio cobertura al total de hectáreas que componen las explotaciones de los socios de la cooperativa y para la cual se efectuó la contratación de un segundo técnico abarcando entre las dos agrupaciones una cifra próxima a las 5000 hectáreas de cultivo.

En la actualidad el servicio técnico está compuesto por dos técnicos como personal permanente, siendo complementados en ciertas épocas del año por personal de prácticas que colaboran en las distintas tareas de la sección.

Entre las funciones de la sección se encuentran:
– Gestión de las Agrupaciones de Producción Integrada.
– Tramitación de las ayudas de la PAC, totalmente gratis para los cooperativistas y resolución de las posibles incidencias que pudieran acontecer en las instalaciones de la cooperativa.
– Gestión del cuaderno de explotación y asesoramiento en caso de inspección de campo de la PAC.
– Asesoramiento agronómico a los socios en sus explotaciones.
– Sección de productos fitosanitarios.

En la actualidad y desde su creación, las Agrupaciones de Producción Integrada (APIs) de nuestra cooperativa se encuentran subvencionados en sus costas mediante el programa de ayudas dirigidas a la promoción de la producción integrada con un montante de aproximadamente 30.000 euros anuales.

Mediante las APIs nuestro aceite ha obtenido dos fundamentales marchamos de calidad que son:
– La marca de producción integrada de Andalucía.
– La marca de calidad certificada.

Estas distinciones permiten colocar nuestro producto en unos diferenciales de calidad superiores a la multifactoriales, que componen desde la evaluación y seguimiento de plagas y enfermedades, hasta analíticas de diverso tipo para converger en un análisis multivariable, que genera un diagnóstico encaminado a un asesoramiento agronómico global.

Así mismo se atiende a las auditorias periódicas tanto de campo como de almazara que de este sistema de gestión de calidad se derivan, y tras superar las cuales se nos da el sello de calidad.

No hay que olvidar que el principal fin de todo esto es la obtención de un aceite libre de cualquier residuo de plaguicida y para esto se realizan los pertinentes análisis de plaguicidas tanto en aceituna como en aceite en bodega.

Por todos estos motivos y en aras de seguir con la consecución de este fin, todos debemos de concienciarnos en hacer un buen uso de los plaguicidas respetando escrupulosamente las instrucciones y medios de aplicación así como los plazos de seguridad y recomendaciones de los técnicos.

También debemos ser especialmente cuidadosos con la recolección, debiéndose efectuar en las mejores condiciones para evitar lesiones en les frutos que reduzcan su calidad y propicien infecciones. Evítese el derribo de la aceituna del árbol directamente al suelo, realizando la separación suelo-vuelo para obtener un aceite de mayor calidad. No almacenemos los frutos en la propia explotación más de 24 horas y evítese su transporte en sacos. Al mismo tiempo, se debería evitar cualquier contaminación de los frutos recolectados por aceites de la maquinaria utilizada durante la recolección, o restos de cualquier tipo, tanto en el campo como en la fábrica. Téngase en cuenta que el incumplimiento de estas recomendaciones repercute directa y negativamente en la calidad de nuestro aceite, y en su precio de venta y, por tanto, de liquidación.

No debemos olvidar que una mínima cantidad de cualquier tipo de estos contaminantes es detectada por los análisis, echa a perder la calidad y, por tanto, disminuye el precio de venta de una ingente calidad de nuestro aceite con los enormes perjuicios económicos que esto nos puede generar.